Luego de esta experiencia, ahora en todos los concecionarios de automóviles chinos seguramente exigirán que los posibles compradores demuestren experiencia de manejo antes de probar un vehículo. Lin Hu quiso probar el automóvil de sus sueños, pero en vez de experimentar su velocidad, conoció el vértigo de casi morir.

Erróneamente, piso el acelerador cuando debía frenar y atravesó la pared de vidrio del showroom, en la ciudad de Liuzhou, China.

El coche quedó “pendulando” con el conductor y un empleado en su interior frente a una caída de 15 metros. El vendedor logró estabilizarlo y ambos fueron rescatados, aunque Lin deberá ahora pagar una importante suma por los daños causados.

 

Fuente: DailyMail

 

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